Cómo ganar la confianza de un niño tímido

Uno de los retos más importantes que tienen los profesionales de la educación, sin temor a equivocarme, es el ganarse la confianza de sus alumnos. Está comprobado que si no existe una conexión positiva entre alumno y maestro, las probabilidades de aprendizaje son menores.

Para un docente comprometido no será tan complicado conectar con sus alumnos, sin embargo, es común encontrar dificultades para generar un ambiente de confianza con algunos alumnos, en especial con aquellos que son tímidos. Hacemos referencia a “niños tímidos” a aquellos que se les dificulta establecer vínculos sociales con los demás. Esto se traslada al aula viendo obstaculizado su participación individual como grupal.

¿Cómo ganar la confianza de un niño tímido?

Esta es una pregunta recurrente entre los pasillos de las escuelas, y es por ello que trataremos de dividir la respuesta en puntos concretos que ayudarán a que conectes con los alumnos focalizados.

  • Lo primero que tenemos que hacer es conocer los gustos e intereses del alumno. Si conocemos los temas que le son llamativos, podremos informarnos y tener temas de conversación.
  • Una vez informado sobre los temas de interés del alumno, el paso siguiente es establecer pequeñas conversaciones esporádicas. Lo importante en este punto es ubicarnos dentro del mapa sin hacerlo sentir invadido. Esto nos permitirá abrir las vías de comunicación con él.
  • Una de las principales herramientas para conectar con los niños es a través del juego, y  dentro de una escuela se puede utilizar como herramienta pedagógica. La recomendación para utilizar el juego es que tiene que ser objetivo para la persona, es decir, que tiene que ser lúdico para la persona. En ocasiones se comete el error de utilizar juegos que no son del agrado del niño y esto resta al vínculo que se trata de fomentar.
  • Crea situaciones donde el niño sea exitoso, por ejemplo, si lo invitas a exponer, bríndale un tema que domine. Cuando tenga que participar en un tema de dificultad, ayúdale a que sea exitoso. Cuando ayudamos a los niños en temas que no dominan, ellos ganan seguridad y confianza, pues aun cuando no tienen las herramientas,  confían en que el maestro puede ayudarlos cuando tengan alguna dificultad.
  • Actúa natural. Los niños son astutos y se percatan cuando los adultos interactúan con ellos para obtener algo a cambio.
  • Por último y lo más importante: nunca intentes forzar la comunicación con el niño, esto hará que el vínculo se debilite más.
Publicado por Raul

Licenciado en Educación Especial en el área Intelectual por la escuela Normal Estatal de Especialización del Estado de Sonora. Apasionado por el aprendizaje desde los aportes de la Neurociencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *